Sentencia de Corte Suprema de Justicia - Sala de Casación Civil y Agraria nº 5400131030011999-00481-01 de 17 de Octubre de 2006 - Jurisprudencia - VLEX 552603722

Sentencia de Corte Suprema de Justicia - Sala de Casación Civil y Agraria nº 5400131030011999-00481-01 de 17 de Octubre de 2006

Ponente:César Jullo Valencia Copete
Fecha de Resolución:17 de Octubre de 2006
Emisor:Sala de Casación Civil y Agraria
Número de Proceso:5400131030011999-00481-01
Número de Providencia:5400131030011999-00481-01
Sentido del Fallo:NO CASA
Historial del Caso:Resuelve recurso contra sentencia de Tribunal Superior de Distrito Judicial de Cúcuta, Sala Civil-Familia, de 23 de Noviembre de 2004
RESUMEN

Pretende el actor que se declare la existencia de contrato de cuenta corriente bancaria y la responsabilidad de la demandada por el pago irregular de cheque sustraído ilegalmente. La sentencia de primera instancia estimó las pretensiones, mientras que el ad quem lo revocó y en su lugar las denegó. CONTRATO DE CUENTA CORRIENTE BANCARIA - carga de la prueba de la notoriedad de la falsedad que exige el articulo 733 del Codigo de Comercio / RESPONSABILIDAD BANCARIA CONTRACTUAL Reitera la Corte que el artículo 733 del Código de Comercio actúa sobre la premisa consistente en que una vez el cuentacorrentista ha recibido sin reparo la chequera, si uno o varios de los formularios salen de sus manos, a él le será atribuible semejante desatención en su custodia, de suerte que será su misma conducta la que le hará asumir las consecuencias del pago que se realice del cheque elaborado en uno de esos formatos, sin que en ésta hipótesis... (ver resumen completo)

 
ÍNDICE
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B.D.C., diecisiete (17) de octubre de dos mil seis (2006)

R.. Exp. No. 54001-3103-001-1999-00481-01

Decide la Corte el recurso de casación interpuesto por la demandante contra la sentencia de 23 de noviembre de 2004, pronunciada por la Sala Civil - Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cúcuta, dentro del proceso ordinario instaurado por CENTRALES ELÉCTRICAS DEL NORTE DE SANTANDER S.A. E.S.P. - CENS - frente al BANCO DE OCCIDENTE S.A.

1. Ante el Juzgado Primero Civil del Circuito de Cúcuta, la referida sociedad demandó a la mentada institución financiera para que se declarara la existencia del contrato de cuenta corriente bancaria 600-0001414-6 y que el 18 de mayo de 1999 esta última pagó irregularmente el cheque 249345 librado por $875'000.000.00, por lo que debía ser condenada a cancelar dicha cantidad, junto con los intereses moratorios desde la fecha indicada hasta aquella en que tal suma fuese restituida.

  1. Como sustento de las súplicas fueron invocados estos hechos.

    1. El 2 de noviembre de 1977 fue celebrado el contrato de cuenta corriente bancaria 600-0001414-6 entre las partes del proceso.

    2. Para el pago de los cheques se pactó que deberían llevar las firmas del tesorero y el pagador, con sendos sellos registrados; además, el banco se obligó a confirmar telefónicamente, con M.O.L.J. y/o M.E.P., pagador y auxiliar de tesorería en su orden, aquellos que superaran la cantidad de $1'000.000.00, como era costumbre.

    3. El 18 de mayo de 1999 el banco librado pagó irregularmente el cheque 249345 por $875'000.000.00, sustraído ilegalmente, cuyas firmas fueron falsificadas burdamente, con desconocimiento del trámite de confirmación, pues ésta presuntamente fue realizada por una persona no autorizada, pese a tratarse de un cheque fiscal, que imponía una responsabilidad mayor.

    4. Tras recibir el extracto, el cuentacorrentista formuló infructuosamente reclamo ante el banco.

  2. El demandado se opuso a las pretensiones; en cuanto a los hechos, en esencia, admitió la celebración del contrato de cuenta corriente bancaria, precisó que las condiciones de libramiento de los cheques obraban en los documentos correspondientes y negó que se hubiera convenido la confirmación de éstos, al igual que la existencia de un pago irregular; también formuló las excepciones denominadas “falta de legitimación en la causa”, “culpa de la sociedad cuentacorrentista y de sus dependientes”, “no ser notoria la supuesta falsedad alegada”, “inexistencia de la objeción del pago de los cheques”, “inexistencia de la responsabilidad del Banco de Occidente”, “cumplimiento cabal de las obligaciones a cargo del Banco de Occidente S.A.”, “exoneración contractual de responsabilidad del Banco de Occidente S.A.” y “prescripción o caducidad”, fundadas en que hubo culpa del titular de la cuenta corriente y sus dependientes, pues el título valor fue extraviado, situación no informada al banco, y sin que la falsedad de la firma fuera notoria, pues, al contrario, los sellos impuestos en el cheque eran auténticos.

  3. El mentado despacho judicial le puso término a la primera instancia, con fallo de 4 de septiembre de 2003, estimatorio de las pretensiones; al ser apelado, fue revocado por el Tribunal, que, en su lugar, las denegó.

  4. Precisó inicialmente el ad quem que en el libelo se reclamaba una responsabilidad por infracción contractual, como consecuencia del pago de un cheque adulterado.

    En este sentido, recordó cómo el contrato es ley para las partes, por lo que su desacato habilitaba al contratante cumplido para pedir la reparación de los perjuicios, en orden a lo cual debía acreditar el negocio jurídico, su incumplimiento, el daño y la relación causal, premisa que apoyó en un precedente de esta Corporación.

  5. Enseguida, tras notar que CENS admitió la celebración del contrato y que en esta materia se presume la culpa del deudor, transcribió la definición de cuenta corriente bancaria, para pasar luego a explicar, con base en la doctrina jurisprudencial, el régimen de responsabilidad de los bancos por pago de cheques falsos o adulterados, en el que destacó, por un lado, la teoría del riesgo creado, y, por el otro, la diferencia entre la regulación de los artículos 732 y 1391 del Código de Comercio, que permite a la entidad exonerarse demostrando culpa del librador o que no se le avisó dentro de los seis meses siguientes al envío de la información sobre el pago, y la que contempla el artículo 733 ibídem, propia de los casos de pérdida o extravío de formularios de cheques, en los que el cuentacorrentista sólo podrá objetar el pago si la falsedad fuere notoria, salvo que haya dado noticia oportuna al banco.

    Afirmó, entonces, que la presunción de culpa a cargo de los bancos por el pago de cheques actúa si la falsedad surge dentro de la circulación del instrumento, mas no cuando media la pérdida o extravío de los esqueletos, sin considerar la conducta del librador, pues en este evento se quiebra la presunción de responsabilidad y aquél asume las consecuencias de tal desatención, a menos que haya dado aviso antes del pago o que, sin haberlo dado, cumpla con la carga de demostrar la notoriedad de la falsificación.

  6. De cara a las pruebas, el Tribunal encontró la celebración del contrato bancario, el pago del cheque 249345 a través de la consignación en una cuenta del Municipio de O., y que el instrumento ostentaba una falsedad que, según la experticia rendida por el DAS, no podía tildarse de burda o notoria.

    Extractó apartes del dictamen, tocantes con las rúbricas de D.C.R.M. y M.O.L.J., destacando de la primera, que era “... falsa por el método de imitación de grafías ...”, sin que pudiera “... catalogarse como notoria o evidente ...”, y de la segunda, que las diferencias encontradas no bastaban “... para descartar autoría por parte muestradante (sic) ...”, asertos de los que dedujo que la falsificación no era manifiesta y que su detección requería conocimientos científicos y técnicos, al igual que el auxilio de aparatos especiales, a lo que se sumaba que tal peritaje también indicaba que la impronta del pagador y la de tesorería eran auténticas, predicándose lo mismo del sello “protectógrafo”, consideraciones que lo llevaron a señalar que la firmeza, precisión y calidad del dictamen, entre otros aspectos, imponían su acogimiento, “... máxime que de éste sólo se pidió aclaración y complementación, siendo objetado después de ello por error grave”.

    Igualmente, advirtió el juzgador que CENS no avisó de la pérdida del formulario antes de que se produjera su cancelación, ni siquiera en forma verbal, pues, como consta en el libelo, hasta el 31 de mayo de 1999 la tesorera se acercó a las oficinas del librado en orden a corroborar lo sucedido, por lo que el 9 de julio siguiente se presentó formalmente el reclamo ante el banco, cuando el pago se había verificado desde el 18 de mayo anterior.

    Por otro lado, sobre la confirmación telefónica, sostuvo el ad quem que aunque “... ello se hacía, y se hizo en el caso del cheque perdido ...”, según lo afirmaron los testigos, en particular, L.T.T.R., encargada de tal labor en el banco, quien dijo haberlo hecho con un empleado de CENS, también debía verse que no obraba “... prueba que acredite que ello se había pactado contractualmente, ni existe norma legal alguna que ordene como requisito para el pago de cheques, la confirmación previa de los mismos ...”, sin que, por lo demás, tuviera incidencia la carta de 10 de junio de 1999, en la que CENS impartió instrucciones para confirmar los títulos valores, pues fue posterior a la apertura de la cuenta corriente y al pago del cheque en cuestión.

  7. Concluyó entonces el Tribunal, a términos del citado artículo 733, que el banco quedaba eximido de responsabilidad por el pago del cheque, debiendo revocarse el fallo apelado, pues en él fue aplicada indebidamente una presunción de culpa del librado, cuando sobre la actora recaía la carga de demostrar las circunstancias que comprometieran a aquél, cosa que no logró, por cuanto “... ni se le avisó oportunamente de su sustracción, ni la falsedad era evidente, conforme lo dictaminaron los peritos”.

    1. EL RECURSO DE CASACIÓN

    Dos cargos fueron formulados contra la sentencia del Tribunal, los cuales serán despachados en el orden de su proposición.

    La censura denuncia la violación directa de los artículos 1494, 1495, 1546, 1602 y 1618 del Código Civil, 3º, 822 y 864 del Código de Comercio, y 125 del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero.

    1. Primeramente, recuerda que el contrato genera obligaciones y que el Tribunal aceptó la celebración de un negocio jurídico consensual de cuenta corriente bancaria, donde se acordó que el librado confirmaría telefónicamente con ciertas personas los cheques que superaran determinado monto, toda vez que CENS debía adoptar las previsiones propias del manejo de fondos públicos.

    Señala entonces que se infringió el mentado artículo 1494 “... al desconocer el pacto que efectuaron las partes ... por cuanto desconoce totalmente la obligación contractual que surgió para el BANCO respecto a la confirmación telefónica ...”, a lo que añade cómo también se ignoró que estos convenios son consensuales y que “... la voluntad de las partes era la de convertir en obligación contractual la confirmación telefónica ...”, por razón del riesgo asumido, que se reflejaba en la presunción de responsabilidad a cargo del banco.

    Asimismo, tras insistir en que el juzgador no halló la prueba de tal obligación, asevera que el banco tampoco logró demostrar que no existiera, pese a admitir que hizo la gestión...

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