Sentencia de Corte Suprema de Justicia - Sala de Casación Laboral nº 45157 de 22 de Octubre de 2014 - Jurisprudencia - VLEX 552696842

Sentencia de Corte Suprema de Justicia - Sala de Casación Laboral nº 45157 de 22 de Octubre de 2014

Sentido del falloNO CASA
Tribunal de OrigenTribunal Superior Sala Laboral de Cali
Fecha22 Octubre 2014
Número de sentenciaSL14432-2014
Número de expediente45157
Tipo de procesoRECURSO DE CASACIÓN
EmisorSALA DE CASACIÓN LABORAL
MateriaDerecho Laboral y Seguridad Social
CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

República de Colombia




Corte Suprema de Justicia



CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

SALA DE CASACIÓN LABORAL



JORGE MAURICIO BURGOS RUIZ

Magistrado ponente


SL14432-2014

Radicación n° 45157

Acta 38



Bogotá, D.C., veintidós (22) de octubre de dos mil catorce (2014).



Decide la Corte el recurso de casación interpuesto por el apoderado de la sociedad INDUSTRIA COLOMBIANA DE LLANTAS S.A. – ICOLLANTAS S.A.-, contra la sentencia de 10 de diciembre de 2009 proferida por la S. Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, dentro del proceso que contra la sociedad recurrente instauró WILMER HUGO GIRALDO ESPAÑA.


R. al doctor J.C.G.G., con Tarjeta Profesional No. 69.567 como apoderado de la parte demandante opositora, Wilmer Hugo Giraldo España, conforme a la sustitución de poder vista a folio 24 de este cuaderno.



  1. ANTECEDENTES


En lo que interesa a los efectos del recurso extraordinario, basta señalar que el demandante reclama se condene a la demandada a reintegrarlo al mismo cargo y condiciones de trabajo en que laboraba para la fecha del despido, y a pagar los salarios dejados de percibir con los respectivos reajustes anuales legales o convencionales desde el momento del despido hasta cuando se haga efectivo el reintegro, junto con las prestaciones sociales legales y extralegales, aportes a seguridad social en pensiones y, de manera subsidiaria al pago de la «reliquidación del auxilio de cesantía primas legales y extralegales, vacaciones, indemnización por despido injusto», con corrección monetaria (indexación).


Como fundamento de sus pretensiones manifestó que mediante contrato de trabajo a término indefinido prestó sus servicios a la demandada desde el 7 de enero de 1987 hasta el 26 de septiembre de 2006, cuando fue despedido sin justa causa al invocar, la empresa, una justa causa inexistente a la luz de la legislación laboral. Que desempeñó el cargo de operario de verificación, con un último salario promedio mensual de $2.076.900,00. Que estaba afiliado al sindicato "S." como también a Sintraincapla, que el primero de los nombrados había suscrito una convención que estaba vigente al momento del fenecimiento de la relación laboral en la que se estableció una cláusula de estabilidad, la cual fue desconocida por la demandada, y que el actor fue siempre un trabajador cumplidor de su deber, que tiene derecho al reintegro ya que la acción correspondiente no ha prescrito.



I.RESPUESTA A LA DEMANDA


La demandada se opuso a las referidas pretensiones tanto principales como subsidiarias; aceptó la existencia del contrato de trabajo, los extremos de vigencia, el cargo desempeñado y los salarios básico y promedio relacionados.


Argumentó en su defensa que la terminación del contrato fue legal y que no es cierto que la causal de retiro invocada no estaba contemplada en la ley, pues considera que, tácitamente, se encuentra prevista en el numeral 2º del artículo 47 del código sustantivo del trabajo, el cual estipula que el contrato de trabajo a término indefinido tendrá vigencia mientras subsistan las causas que le dieron origen y la materia del trabajo; en tanto que, al cerrar el área en la cual laboraba el demandante, desaparecieron las causas que dieron origen al contrato de trabajo por razones ajenas a la voluntad de la empresa, lo cual se le hizo saber al actor en la carta de finalización del vínculo; que, no obstante esta situación, el empleador lo indemnizó conforme a la ley por los servicios prestados, a pesar de que no estaba obligado a hacerlo.


Que no es cierto que la convención colectiva de trabajo se hubiera prorrogado, por cuanto, afirma, un tribunal de arbitramento, mediante laudo, puso fin al conflicto colectivo denunciado por ambas partes y, por tanto, la prórroga fue parcial y no total; igualmente manifestó que el actor sí tuvo incidentes disciplinarios y dijo no constarle la calidad de vinculado o no, del trabajador a la organización sindical, ni menos encontrarse a paz y salvo; en consecuencia, manifestó que se allanaría a lo que resultara probado dentro del proceso al respecto.


En lo que tocaba con el artículo 3º de la convención colectiva al que había referido el demandante, anotó que esta disposición lo que en realidad disponía era que los trabajadores de la planta de CHUSACÁ y DISTRITOS que llevaran más de siete años de servicio continuo no podían ser despedidos sin justa causa, y que, si la justicia laboral llegaba a considerar que el despido no obedeció a justa causa y el trabajador llevaba más de siete años de servicio y menos de 10 años, la empresa tenía la potestad para decidir si reintegraba al trabajador o pagaba la indemnización establecida en la misma convención. Que no se podía aplicar la mencionada sección de la convención como lo solicitaba el actor, en razón a que, en su criterio, tales prebendas no aplicaban para la planta de Cali, donde él laboraba; adicionalmente, porque no había operado un despido sin justa causa, puesto que el contrato, según su dicho, había finalizado con base en una norma legal vigente que no dependía de la voluntad de las partes, además que estimó físicamente imposible continuar con la ejecución del contrato de trabajo que unió a las partes; argumentó que el actor no tenía el tiempo de servicios dentro del rango indicado en la citada cláusula, y que la empresa era quien tenía la opción de reintegrar o indemnizar al trabajador; pero que, aun de aceptarse la estrambótica lectura propuesta por la parte actora, de que no se podía despedir a estos trabajadores, en la referida convención, tampoco aparecía por lado alguno que la consecuencia jurídica del despido sería el reintegro. Agregó que el artículo 35.1 de la convención nada tenía que ver con el litigio, porque, según el texto de esta, corresponde a una disposición aplicable en los casos en que el despido se funde con los artículos 53, 56, 57 y 59 del CST.

Propuso las excepciones de improcedencia por falta de respaldo legal, improcedencia e ilegalidad de las pretensiones, cobro de lo no debido, inexistencia de la obligación, falta de título y de causa para pedir, prescripción, caducidad, innominada, compensación y/o pago, imposibilidad de cumplir con las pretensiones y buena fe. (fls.47 y 56).



  1. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA


Mediante sentencia del 30 de septiembre del 2009 el Juzgado Sexto Laboral de Descongestión del Circuito de Cali condenó a la demandada a reintegrar al demandante al cargo de operario de laboratorio MP y material en el área de mezclado, en el que laboraba antes de ser trasladado al área de neumáticos y protectores, o a uno de igual o superior jerarquía, con garantía de las condiciones adecuadas para el desempeño de las funciones inherentes al cargo; y a pagarle los salarios dejados de percibir y demás emolumentos de carácter legal, extra legal y/o convencional que se hayan causado desde la fecha del despido (septiembre 26/2006) hasta que se haga efectivo el reintegro ordenado, sin solución de continuidad, teniendo en cuenta el último salario básico de $2.076.900 y un salario promedio de $2.587.321 con los reajustes legales y convencionales que se hubieren aplicado desde la fecha del despido hasta el momento del reintegro, al pago de los aportes al sistema general de seguridad social integral, a pagar las condenas dinerarias debidamente indexadas; y autorizó a la demandada a la compensación de los pagos efectuados a la terminación del contrato.


El a quo dio por establecida la calidad de beneficiario de la convención colectiva celebrada con SINTRAICOLLANTAS y SINTRAINCAPLA, para la vigencia 2000-2002, con base en la documental visible a fls. 15, 16 y 424, además que determinó que la real pretensión de la demandada con el traslado de puesto del actor al área de producción de neumáticos y protectores, previamente al despido, fue la ruptura del vínculo laboral de un trabajador sindicalizado y de amplia antigüedad en la empresa, es decir, para el juez de primera instancia, hubo una clara persecución, sin que pareciera que incurría en una conducta reprochable, por tanto concluyó que la desvinculación del actor se dio sin el agotamiento del debido proceso, en claro abuso de la autoridad que el empleador ejercía sobre el demandante al momento del traslado y posteriormente con el despido; en consecuencia, con base en el artículo 3º de este acuerdo convencional, a más de considerar que el despido fue ilegal e injusto, a todas luces reprochable por ser contrario a la constitución y a la ley, ordenó el reintegro del trabajador, en los términos atrás referidos.



  1. SENTENCIA DEL TRIBUNAL


Al decidir la apelación interpuesta por la parte demandada, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, en sentencia del 10 de diciembre del 2009, confirmó la de primer grado



El tribunal determinó, en primer lugar, que la inconformidad de la alzada estaba dirigida únicamente a explicar el por qué erró el fallador al conceder el reintegro en tanto consideraba i) que se había probado que la desvinculación había obedecido al desaparecimiento de las causas que dieron origen al contrato, y ii) que al demandante no le era aplicable la Ley 50 de 1990; por tanto, en virtud del principio de consonancia contenido en el artículo 66 A del CPT y SS, el juez colegiado delimitó su estudio a tales puntos.



Con fundamento en las...

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