Providencia Mixta de Corte Suprema de Justicia - Sala de Casación Penal nº 36306 de 18 de Febrero de 2015 - Jurisprudencia - VLEX 558622390

Providencia Mixta de Corte Suprema de Justicia - Sala de Casación Penal nº 36306 de 18 de Febrero de 2015

Ponente:José Leonidas Bustos Martínez
Fecha de Resolución:18 de Febrero de 2015
Emisor:Sala de Casación Penal
Número de Proceso:36306
Número de Providencia:SP1481-2015
Sentido del Fallo:CASA PARCIALMENTE Y DE OFICIO / CESA PROCEDIMIENTO
Historial del Caso:Resuelve recurso contra sentencia de Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cali, Sala Penal
RESUMEN

VIOLACIÓN INDIRECTA DE LA LEY SUSTANCIAL - Falso juicio de existencia por omisión de la prueba: no ocurre cuando el medio se menciona en primera instancia

 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO

Bogotá D.C., dieciocho (18) de febrero de dos mil quince (2015).

Decide la Corte el recurso de casación interpuesto por el defensor de DIEGO FERNANDO RÍOS OSPINA contra la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Cali el 8 de noviembre de 2010, mediante la cual revocó parcialmente la proferida por el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de la misma ciudad el 21 de agosto de 2008, que absolvió al procesado de los cargos imputados en la resolución de acusación, para condenarlo por los delitos de secuestro extorsivo agravado y homicidio agravado.

Hechos

El domingo 8 de agosto de 2004, la Fiscalía 15 Especializada Delegada ante los Grupos de Acción Unificada para la Libertad Personal (GAULA) y el Comando Especial del Ejército (CEE) de la ciudad de Cali, ordenó el allanamiento y registro del inmueble (casa quinta) ubicada en la calle L., casa No.89, barrio Ciudad Jardín de Cali, con fundamento en información anónima y labores de inteligencia que indicaban que integrantes de grupos de sicarios al servicio del narcotráfico mantenían secuestrada en el lugar a una persona que le adeudada grandes sumas de dinero a W.A.V. (a. JABÓN), quien había dado la orden de retenerla y obligarla a firmar documentos en blanco para el traspaso de propiedades.

A las 8:15 de la noche, el Comando Especial ingresó sorpresivamente al inmueble, hallando en la zona de parqueo de la construcción principal1 el cuerpo sin vida del abogado E.V.V., en el piso, sobre un tapete transparente, atado de pies y manos, con la cabeza metida en bolsas plásticas amarradas al cuello, una cadena de metal larga con uno de sus extremos anudado al cuello, y una incisión en el abdomen en sentido longitudinal de 31 centímetros con exposición de asas intestinales. Medicina legal dictaminó como causa de la muerte, asfixia mecánica.

El cadáver se hallaba entre un vehículo Renault Megane de placa CKE-294, que tenía la puerta del baúl abierta, y una camioneta Chevrolet Luv estacas de placa CNA-672, que tenía el motor y las luces prendidas y que iluminaba el cuerpo, escena de la que los investigadores dedujeron que los implicados se disponían a sacar el cadáver del inmueble para lanzarlo al rio y desaparecerlo, a juzgar por la incisión en el abdomen, ordinariamente utilizada por bandas criminales para evitar que el cuerpo flote en el agua, y por la cadena anudada al cuello.

En el lugar se hallaban GILDARDO MARÍN (encargado del cuidado del inmueble) LUCELLY HOLGUÍN FERNÁNDEZ (esposa), MÓNICA MARIN HOLGUÍN (hija de los anteriores), ALEJANDRA MARÍN (sobrina de G., L.A.O. MARÍN (sobrino de G., MARÍA OLGA MARÍN (hermana de G., FABIÁN VARGAS FERNÁNDEZ (hermano de L., D.F.R.;OSO., LORENZO LEÓN IBAÑEZ, quien inicialmente se identificó como CARLOS ALBERTO ÁLVAREZ MADRID, J.F. LEÓN FERNÁNDEZ (hijo del anterior), y H.H.V.H..

Además de los dos vehículos ya mencionados, en el sitio se encontraban un Jeep Gran Cherokee de placas BUP-818 y un taxi Daewoo de placas VBW-809. El primero de propiedad de EDUARDO VALVERDE VARELA (víctima), y el segundo de propiedad de G.R.M., suegro de D.F.R.;OSO., quien lo conducía. En la silla delantera del taxi se hallaron varios elementos, entre ellos, una bolsa plástica contentiva de un block escolar tamaño carta de 80 hojas, cinco (5) de ellas firmadas en blanco con número de cédula 16’238.242 y huella digital en el anverso y reverso, once (11) hojas más, firmadas también en blanco, con el mismo número de cédula, y una cartera en cuero con los documentos personales de la víctima. En poder de RÍOS OSPINA se halló también un (1) huellero, y dos recibos de pago de peaje, uno de la estación ESTAMBUL a las 8:20:59 y otro de la estación CIAT a las 12:08:53, de ese día.

En posesión de LORENZO LEÓN IBÁÑEZ se halló una cédula de ciudadanía falsa a nombre de CARLOS ALBERTO ÁLVAREZ MADRID. En la construcción principal, sobre una mesa auxiliar de sala y un sofá adjunto se hallaron cuatro (4) botones blancos, con las letras impresas “cross”, de las mismas características de los botones de la camisa de la víctima, a la cual le hacían falta cinco botones. Y en el tanque del agua de uno de los baños de la construcción principal se halló un revólver calibre 38 No.7308C, que portaba H.H.V.H..

Las autoridades capturaron a D.F.R.;OSO. y LORENZO LEÓN IBÁÑEZ ó CARLOS ALBERTO ÁLVAREZ MADRID, quienes se hallaban cerca del cadáver, al lado del Renault Megane que tenía la puerta del baúl abierta, cuando el Comando Especial ingresó a inmueble. También fueron aprehendidos H.H.V.H., J.F.L.;NF.;NDEZ, G.M.;N, L.A.O.M.;N y FABIÁN VARGAS FERNÁNDEZ.

Por información que entregó GERMÁN ALEXÁNDER V.M. (hijo de la víctima), se supo que su padre fue secuestrado ese día, alrededor de las 12:30 horas, en la finca V.C. de su propiedad, ubicada en la vía La Luisa, cerca de Cali, por un grupo de aproximadamente ocho (8) personas que se movilizaba en una camioneta Skoda Pick Up blanca y que portaban armas de fuego de largo y corto alcance, quienes también se llevaron el vehículo Jeep Gran Cherokee de placa BUP-818, de propiedad de su padre.

Actuación procesal relevante

  1. La fiscalía vinculó al proceso mediante indagatoria a todos los capturados y el 29 de julio de 2005 calificó el sumario con resolución de acusación contra D.F.R.;OSO., H.H.V.H. y LORENZO LEÓN IBÁÑEZ (conocido también como C.A. ÁLVAREZM., y con preclusión de la investigación en relación con GILDARDO MARÍN, L.A.O.M.;N, FABIÁN VARGAS FERNÁNDEZ y JOHN FERNANDO LEÓN FERNÁNDEZ.

    Al primero le fueron imputados los delitos de homicidio agravado, secuestro extorsivo agravado y porte ilegal de armas de fuego de uso privativo de la fuerza pública. Al segundo los delitos de homicidio agravado, secuestro extorsivo agravado, porte ilegal de armas de fuego de defensa personal y porte ilegal de armas de fuego de uso privativo de la fuerza pública. Y al tercero los delitos de homicidio agravado, secuestro extorsivo agravado, porte ilegal de armas de fuego de uso privativo de la fuerza pública y uso de documento público falso. Esta providencia causó ejecutoria el 2 de septiembre de 2005.2

  2. Rituado el juicio, el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de Cali, en sentencia fechada el 21 de agosto de 2008, tomó las siguientes decisiones:

    2.1. Absolvió a D.F.R.;OSO. de los cargos imputados en la acusación.

    2.2. Condenó a H.H.V.H. a la pena principal de 156 meses de prisión y la accesoria de inhabilitación en el ejercicio de derechos y funciones públicas, como cómplice en el delito de homicidio agravado y autor del delito de porte ilegal de armas de fuego de uso personal. Y lo absolvió por los delitos de secuestro extorsivo agravado y porte de armas de fuego de uso privativo de las fuerzas armadas.

    2.3. Condenó a LORENZO LEÓN IBÁÑEZ a la pena principal de 295 meses y 10 días de prisión y la accesoria de inhabilitación en el ejercicio de derechos y funciones públicas por el mismo término, como cómplice en el delito de homicidio agravado y autor de uso de documento público falso. Y lo absolvió por los delitos de secuestro extorsivo agravado y porte ilegal de armas de fuego de uso privativo de las fuerzas armadas.

  3. Apelado este fallo por el fiscal del caso y el representante del Ministerio Público para pedir la condena de los tres enjuiciados por los delitos imputados en la acusación, y por el procesado LORENZO LEÓN IBÁÑEZ para solicitar su absolución, el Tribunal Superior de Cali, en sentencia de 8 de noviembre de 2010, que ahora recurre en casación el defensor de D.F.R.;OSO., tomó las siguientes decisiones:

    3.1. Declaró desiertos los recursos interpuestos por el fiscal del caso y el representante del ministerio público en lo que tenía que ver con la pretensión de que se condenara a H.H.V.H. y LORENZO LEÓN IBÁÑEZ en los términos de la acusación, por falta de sustentación.

    3.1. Condenó a D.F.R.;OSO. a la pena principal de 35 años de prisión y multa de 5.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes, y la accesoria de inhabilitación en el ejercicio de derechos y funciones públicas por 20 años, como coautor de los delitos de secuestro extorsivo agravado y homicidio agravado, y mantuvo la absolución por el delito de porte ilegal de armas de fuego de uso privativo de las fuerzas armadas.

    3.2. Modificó las penas impuestas a H.H.V.H. y LORENZO LEÓN IBÁÑEZ, para fijarlas en 154 meses de prisión para cada uno.

    La demanda

    Contiene siete cargos principales y dos subsidiarios. Los primeros, al amparo de la causal prevista en el numeral primero cuerpo segundo del artículo 207 de la Ley 600 de 2000, por errores en la apreciación de las pruebas. Los subsidiarios, con fundamento en las causales segunda y tercera, por vicios de incongruencia y desconocimiento del debido proceso, respectivamente.

    Cargos principales

    Primero

    Sostiene que el tribunal incurrió en un error de hecho por falso juicio de existencia al omitir el dictamen que precisó la hora probable de fallecimiento de la víctima, y que el error consistió en suponer que la muerte se produjo dentro de la margen de tiempo comprendida entre las 4:00 horas de la tarde y las 8:15 horas de la noche, cuando empezó el operativo.

    Argumenta que al proceso se allegaron dos dictámenes sobre la posible hora del deceso de la víctima, ambos del Instituto de Medicina Legal, aunque de diferentes sedes. Uno de Cali, complementario del protocolo de necropsia, que explica que el fallecimiento debió acontecer entre las 12:00 horas del día 8 de agosto de 2004 y la misma hora del día siguiente. Y uno de Palmira, donde se concluye que debió presentarse entre las 13:00 y 16:00 horas del día 8 de agosto de 2004.

    El tribunal hizo caso omiso de este último dictamen y supuso, sin fundamento, que el homicidio se presentó durante el lapso que D.F.R.;OSO. estuvo en el inmueble, que se define a partir de las cuatro de la tarde.

    La precisión sobre la...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA