SENTENCIA de Corte Suprema de Justicia - SALA DE CASACIÓN CIVIL nº 05001-31-03-013-2008-00337-01 del 14-09-2020 - Jurisprudencia - VLEX 847837006

SENTENCIA de Corte Suprema de Justicia - SALA DE CASACIÓN CIVIL nº 05001-31-03-013-2008-00337-01 del 14-09-2020

Fecha de Resolución:14 de Septiembre de 2020
Emisor:SALA DE CASACIÓN CIVIL
Número de Providencia:05001-31-03-013-2008-00337-01
 
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AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO

Magistrado ponente



SC3348-2020 Radicación n.° 05001-31-03-013-2008-00337-01

(Aprobado en sesión virtual de once de junio de dos mil veinte)


Bogotá D.C., catorce (14) de septiembre de dos mil veinte (2020).



Decide la Corte el recurso de casación interpuesto por la demandada frente a la sentencia proferida el 16 de julio de 2013, por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín en el proceso ordinario que Gladys Estela Echeverri Osorio, en nombre propio y en el de su hijo Cristian Felipe Hoyos Echeverri, y Carlos Alberto Hoyos Echeverri promovieron contra Coomeva EPS SA.


ANTECEDENTES


1 Los accionantes solicitaron se declare a la convocada civilmente responsable de los perjuicios materiales y extrapatrimoniales que padecieron, como consecuencia del deceso de Luis Alberto Hoyos, su compañero permanente y padre; así como que se condene al pago de $33’600.000 por concepto de lucro cesante consolidado, $257’152.000 por lucro cesante futuro, y 100 salarios mínimos mensuales legales vigentes para cada reclamante a título de daño moral subjetivo.


2. Tales pretensiones tuvieron como sustento fáctico el que a continuación se sintetiza:


2.1. Adujeron los reclamantes que, prevalido de su condición de afiliado a Coomeva EPS SA, Luis Alberto Hoyos solicitó atención médica por presentar dolor abdominal, siendo remitido a consulta general el 23 de enero de 2007, en la cual no se le prescribieron medicamentos, pero sí emitieron órdenes para que se practicara exámenes ambulatorios.


2.2. Como la sintomatología se agravó al punto que presentó malestar general y sensación de calor que le llegaba al rostro, en la madrugada del día siguiente acudió al servicio de urgencias de la Clínica de Las Américas de Medellín, en donde, tras una hora de observación, se le dio alta por buena evolución, sin fórmula médica y con prescripción para que le realizaran diversos exámenes, entre estos un electrocardiograma ya que el servicio de urgencias de dicha Clínica no contaba con el instrumental necesario.


2.3. El mismo 24 de enero de 2007 falleció Luis Alberto Hoyos debido a un paro cardiorrespiratorio, quedando en evidencia cómo si los exámenes hubieran sido practicados en oportunidad, en especial el electrocardiograma, el fallecimiento se hubiera evitado.


2.4. Gladys Estela Echeverri Osorio como compañera permanente del causante, Cristian Felipe y Carlos Alberto Hoyos Echeverri en condición de hijos, dependían económicamente de él, por lo cual se vieron afectados patrimonial y moralmente con su partida.


3. Una vez vinculada al pleito la enjuiciada se resistió a las pretensiones, propuso las excepciones meritorias de «inexistencia de responsabilidad contractual», «ausencia de responsabilidad por parte de Coomeva eps», «ausencia de culpa», «inexistencia de nexo causal», «confianza legítima», «tasación excesiva del perjuicio», «fuerza mayor y/o caso fortuito» y «cobro de lo no debido».


4. El Juzgado Trece Civil del Circuito Adjunto de Medellín, una vez agotadas las fases del juicio, con sentencia de 15 de junio de 2012 accedió a las pretensiones, condenó a la encartada al pago de 100 salarios mínimos mensuales legales vigentes para cada demandante por perjuicios morales, $52’329.176,23 por lucro cesante consolidado a favor de Gladys Estela Echeverri Osorio y otro tanto para Cristian Felipe Hoyos Echeverri, y para estos dos últimos reconoció $154’903.879,10 y $101’065.491,80 por lucro cesante futuro.

5. Al resolver la apelación interpuesta por Coomeva, el superior confirmó en su totalidad la decisión.

LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL


1. El ad-quem de entrada auscultó su competencia, recordó la institución de la responsabilidad civil médica, sus elementos axiológicos y coligió que el caso de autos se enmarca en la tipología extracontractual.


2. A continuación señaló que la historia clínica de Luis Alberto Hoyos, que reposa en la IPS Promotora Médica Las Américas, da cuenta de que fue atendido el 23 de enero de 2007 por presentar dolor tipo cólico; que a las 5:30 a.m. del día siguiente acudió al servicio de urgencias del mismo centro médico, con presión arterial de 180/90, a las 6:41 a.m. le fue dado alta porque su presión arterial se reguló a 145/90, no le formularon medicamentos, pero se dispuso la práctica de exámenes ambulatorios; a las 8:26 a.m. fue ingresado de nuevo por miembros de la Policía Nacional que lo encontraron postrado en vía pública y llegó «sin signos vitales – paro cardiorrespiratorio».

Agregó el Tribunal que el dictamen pericial evacuado en el proceso evidencia cómo la atención recibida por el paciente no correspondió al protocolo que debió emplearse de acuerdo con la crisis hipertensiva que presentaba, por ende no se ajustó a la lex artis, porque en el servicio de urgencias debieron practicarle los exámenes de laboratorio y el electrocardiograma, siendo imperioso que contara con un electrocardiógrafo; aun cuando esa experticia indica que la muerte fue súbita y que con los elementos probatorios acopiados no podía concluirse que las omisiones citadas fueran la causa directa del deceso, aunque existía la probabilidad.


También adujo que el testimonio de Miguel Ángel Barrios Orozco corroboró la necesidad que tenía la IPS de contar con el electrocardiógrafo.


De la anterior valoración probatoria extractó el fallador que la demandada es responsable porque la muerte de su paciente derivó de la deficiente e inoportuna atención que recibió, sumado a que la IPS, prestadora de los servicios contraídos por Coomeva, carecía en el servicio de urgencias del equipo necesario para la práctica de un electrocardiograma.


Entonces, añadió, al margen de que se trate de responsabilidad contractual o extracontractual, la accionada debe ser declarada responsable si se prueba su culpa, la cual se presume en este caso; además no demostró haber actuado con diligencia y cuidado.


Finalmente, en relación con la estimación de los perjuicios, avaló los tasados por el a-quo.


LA DEMANDA DE CASACIÓN


CARGO ÚNICO


1. Al amparo de la primera causal del artículo 368 del Código de Procedimiento Civil, adujo que el fallo atacado vulneró por vía indirecta los artículos 2341 y 2343 del Código Civil, debido a errores de hecho manifiestos en la valoración de las pruebas, así como por un yerro de derecho en desmedro del artículo 177 de aquella obra, al tener por acreditado, sin estarlo, el nexo de causalidad entre la culpa de la demandada y los daños padecidos por los promotores.


2. Como pilares del reproche anotó la entidad recurrente que el Tribunal tergiversó el dictamen pericial recaudado en el juicio, pues este expresamente concluyó no haber podido determinar la causa de la muerte de Luis Alberto Hoyos, la cual fue súbita, por cuanto el acervo probatorio era insuficiente para tal propósito; y sin que pudiera establecerse en qué grado influyó en tal óbito la omisión en el diagnóstico y tratamiento de la sintomatología.


En consecuencia, la falencia del Tribunal fue protuberante por colegir que estaba acreditado el nexo causal entre el fallecimiento referido y la culpa que encontró demostrada en la convocada.


3. De otro lado, al concluir que estaban cumplidos los presupuestos de la responsabilidad civil deprecada, la sentencia supuso la prueba del nexo causal -que no obra en el proceso-, máxime si no se aportó el acta de necropsia.


Por ende, confundió la demostración de la culpa con la causalidad, a pesar de tratarse de elementos independientes de la pretensión invocada.


4 El fallo también incurrió en error de derecho porque a pesar de que la carga de la prueba yacía en los demandantes, al tenor del artículo 177...

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