SENTENCIA de Corte Suprema de Justicia - SALA DE DESCONGESTIÓN LABORAL N.º 2 nº 75900 del 23-11-2020 - Jurisprudencia - VLEX 852930314

SENTENCIA de Corte Suprema de Justicia - SALA DE DESCONGESTIÓN LABORAL N.º 2 nº 75900 del 23-11-2020

EmisorSALA DE DESCONGESTIÓN LABORAL N.º 2
PonenteSANTANDER RAFAEL BRITO CUADRADO
Sentido del falloNO CASA
Número de expediente75900
Número de sentenciaSL4677-2020
Tipo de procesoRECURSO DE CASACIÓN
Tribunal de OrigenTribunal Superior Sala Laboral de Cartagena

SANTANDER RAFAEL BRITO CUADRADO

Magistrado ponente

SL4677-2020

Radicación n.° 75900

Acta 44

Estudiado, discutido y aprobado en sala virtual

Bogotá, D. C., veintitrés (23) de noviembre de dos mil veinte (2020).

Decide la Sala el recurso de casación interpuesto por JUDITH DEL CARMEN EDNA MORELO, quien actúa en su propio nombre y en el de su hijo JAME, contra la sentencia proferida por la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, el cuatro (4) de mayo de dos mil dieciséis (2016), en el proceso ordinario que DORIS ESTELA SÁNCHEZ GONZÁLEZ le instauró a la ADMINISTRADORA COLOMBIANA DE PENSIONES -COLPENSIONES, juicio en el que se integró, en su condición de litis consortes necesarias a EDITH CAMPO CARDONA y a ALICIA NATES DE MORA e intervinieron, como ad excludendum, la recurrente y su hija MARÍA MONTES BOSSIO.

Se reconoce personería al abogado Alejandro José Peñarredonda Franco, con tarjeta profesional 306311 expedida por el Consejo Superior de la Judicatura, para que actúe como apoderado judicial sustituto de la parte demandante en el presente proceso, conforme a los documentos visibles a folios 69, 78, 79 y 86 del cuaderno de la Corte.

  1. ANTECEDENTES

Doris Estela Sánchez González llamó a juicio a la Administradora Colombiana de Pensiones - Colpensiones, con el fin de obtener el pago de la pensión de sobrevivientes por la muerte de su compañero permanente, Pedro Mora Jiménez, teniendo en cuenta los desistimientos de Edith Campo Cardona y Alicia Nates.

Fundamentó sus pretensiones, básicamente, en que hizo vida en común con el pensionado fallecido, por más de 18 años, estando a su lado al momento de su muerte, que sucedió el 2 de septiembre de 2001; que de esa unión nació DPMS a quién el ISS le otorgó la pensión deprecada en un 50 % (f.° 2 a 6 del cuaderno principal).

Al contestar la demanda, la accionada se opuso a las pretensiones porque para la fecha de deceso del causante, este tenía un vínculo matrimonial con la señora Alicia Nates de Mora e informó que no era cierto que la demandante fuera la compañera permanente del de cujus.

En su defensa, formuló la excepción de prescripción (f.° 55 a 57, ibidem).

Con auto del 26 de febrero de 2009, el Juzgado Tercero Laboral del Circuito de Cartagena (f.° 119 ib.), ordenó integrar la litis con Edith Campo Cardona y Alicia Nates de Mora.

La primera, por conducto de curador ad-litem, no aceptó, como tampoco negó las solicitudes de la actora e informó que no le constaban los supuestos en los que se sustentaban. No formuló excepciones.

La segunda, no contestó la demanda (f.° 127 a 128 y 135, respectivamente, ibídem).

La señora Judith del Carmen Edna Morelo, presentó escrito de intervención ad excludendum, con la finalidad de obtener la prestación de sobrevivencia a su nombre y en el de su hijo menor JAME, con los intereses de mora previstos en el artículo 141 de la Ley 100 de 1993 o la indexación, la que fue admitida por auto del 24 de noviembre de 2009 (f.° 140 a 145 y 161 y 162 del mismo paginario).

Para soportar ese requerimiento, informó que hizo vida en común con el causante por espacio de 10 años y procrearon un hijo.

Doris Estella Sánchez González, solicitó negar esas súplicas, porque era falsa la convivencia alegada. La administradora del régimen de prima media de prestación definida, hizo la misma aseveración en tanto informó que nada sabía sobre los supuestos en los que se fundamentaban e igual hizo la señora Alicia Nates de Mora, quien dijo que, como esposa del señor Pedro Mora, podía dar cuenta que la demandante inicial fue la que convivió con éste hasta el momento de su fallecimiento. Edith Campo Cardona, a través de curador, no se enfrentó a las pretensiones (f.° 105 a 173, 176 a 180, 183 a 185 y 192, respectivamente, del cuaderno principal).

María Montes Bossio, en su condición de interviniente ad excludemdum, también presentó demanda, exhortando al pago de la prestación a su favor, con la respectiva indexación, al alegar, que convivió con el pensionado, por más de ocho años (f.° 248 a 251 ibídem), la cual fue admitida por auto del 4 de noviembre de 2011 (f.° 274 y 275 ibídem).

Judith del Carmen Edna Morelo, negó las pretensiones, bajo el argumento que ella convivió con el causante hasta la fecha de su muerte. Colpensiones alegó que no le constaban los fundamentos fácticos, indicando que es la señora Doris Estela Sánchez González la que tiene derecho a la prestación (f.° 260 a 266 y 268 a 272 del mismo cuaderno).

Alicia Nates de Mora, hizo las mismas aseveraciones al corresponderle mejor derecho y Edith Campo Cardona, por conducto de curador ad litem, no aceptó ni negó las súplicas, e indicó que no le constaban los hechos (f.° 277 a 280 y 307 a 309 del cuaderno n.° 2).

II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA

El Juzgado Cuarto Laboral de Descongestión del Circuito de Cartagena, mediante fallo del 21 de mayo de 2014 (f.° 555 a 580 del cuaderno principal), resolvió:

PRIMERO: CONDENAR a la entidad demandada […], a reconocer y pagar la pensión de vejez que le fuera concedido al causante […], en cuantía del 50 % a favor de la señora JUDITH EDNA MORELO, identificada con CC […], en calidad de compañera permanente supérstite; con los reajustes legales producidos año por año calendario, y así sucesivamente en forma vitalicia; tal prestación será conferida desde el 3 de septiembre de 2001, conforme a las consideraciones expuestas en la parte motiva de esta sentencia.

SEGUNDO: CONDENAR a la entidad demandada […], a reconocer y pagar la pensión de vejez que le fuera otorgada al exánime, señor PEDRO MORA JIMÉNEZ, en cuantía del 25 % a favor del joven JAME, en calidad de hijo menor del finado desde el 3 de septiembre de 2001 hasta el 26 de enero de 2014, de acuerdo a los motivos arriba expresados.

TERCERO: CONDENAR a la entidad demandada […], a reconocer y pagar por concepto de retroactivo pensional la suma indexada de […] ($260.200.234,25) a favor de la señora JUDITH EDNA MORELO y en cuantía indexada equivalente a […] ($63.637.086,85), a favor de JAME.

CUARTO: SIN COSTAS en esta instancia […].

QUINTO: ABSOLVER a la demandada del resto de pretensiones de la demanda.

[…].

Cabe anotar que el restante 25 % lo mantiene la hija DPMS, quien venía percibiendo el 50 % de la mesada pensional, conforme a la Resolución n.° 000903 de 2002 del ISS (f.° 24 y 25 ibídem).

III. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA

Por apelación de Doris Estela Sánchez González, de Colpensiones, de Edith Campo Cardona y Judith del Carmen Edna Morelo, luego de declarar extemporánea la alzada de Alicia Nates de Mora, y en grado jurisdiccional de consulta a favor de María Montes Bossio y de Alicia Nates de Mora, la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, con sentencia del 4 de mayo de 2016, modificó la de primer grado y condenó a la accionada, a reconocer a las dos primeras, la pensión de sobrevivientes, en su condición de compañeras permanentes, a partir del 3 de septiembre de 2001, en un porcentaje del 25 % para cada una de ellas, adicionando la providencia, en el sentido que una vez los hijos del causante, DPMS y JAME, llegaran a los 18 años o a los 25, si estuvieran estudiando, procediera a tomar los correctivos para acrecentar las cuotas pensionales e informó que el retroactivo a favor de las beneficiarios, se pagará desde la fecha de su causación, hasta que se verificara su reconocimiento, debidamente indexado (f.° 36 a 53 del cuaderno del Tribunal).

En lo que interesa al recurso extraordinario, el Tribunal consideró como fundamento de su decisión, que la normativa aplicable eran los artículos 46 y 47 originales de la Ley 100 de 1993.

Luego se ocupó del derecho de la señora Edith Campo Cardona, e indicó que el Juez de primer grado había declarado probada la cosa juzgada, porque ésta había presentado, de manera voluntaria e incondicional, renuncia a las pretensiones, señalando además, que el desistimiento producía los mismos efectos de la sentencia absolutoria.

Reprodujo la sentencia CC T-941-2005 y, sustentado en ese antecedente, precisó que no le asistía razón al a quo, al declarar fundada la cosa juzgada, siendo viable estudiar sus pretensiones.

Se ocupó de los testimonios de Dalis Teresa Mena Pérez, Alicia Núñez de Salguedo, Eduardo Casas Murillo, Juan Antonio Silva Canchila, Francisco y Oscar Will Mora Campo, de los que concluyó que incluso cuando estos últimos se tornaban sospechosos, eran coincidentes con los inicialmente nombrados, dándole certeza sobre los hechos y, por lo tanto, condenaría a la accionada al pago de prestación a favor de la señora Edith Campo Cardona, en el porcentaje que fijó en la parte resolutiva de su decisión.

Desechó las pretensiones de la apelante Doris Estela Sánchez González y de María Montes Bossio, y anunció que a...

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